: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!

El poder detrás de la silla presidencial: los tratados de libre comercio

“Quienes poseen el país deben gobernarlo” John Jay E.U. Siglo XVII 

En su libro ”El miedo a la democracia”, Chomsky nos dice que “en cualquier sociedad no igualitaria, hay una tendencia natural de aquellos que comparten la riqueza y el poder por tratar de mantenerlo”- y continúa- “Algunos sistemas lo hacen por la fuerza; otros se ganan el consenso de la gente o, al menos, su pasividad”. En nuestro mundo globalizado desde el 2009, los asistentes al Foro Económico Mundial con sede en Davos, Suiza, han estado trabajando un proyecto para construir un Gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos al que han llamado Iniciativa de Rediseño Global. La esencia de ésta Iniciativa es lograr una transición en la toma de decisiones de los gobiernos elegidos democráticamente a un sistema de gobierno de los grandes empresarios e inversionistas. Uno de sus argumentos principales es la incapacidad de los gobiernos y de los organismos internacionales (ONU, por ejemplo) para resolver con eficiencia el aumento de las crisis globales. Es por eso que plantean la creación de un gobierno ágil, basado en la experiencia del sector privado, que se adapte a las condiciones cambiantes del Planeta, donde los gobiernos “nacionales”, sean aliados (léase comparsas) del sector privado y, para legitimar este proceso, se invite a algún representante “selecto” de la sociedad civil. De esta manera se estaría implementando un orden internacional reglamentado por los grandes inversionistas especuladores y empresas transnacionales, carentes de legitimidad democrática, usurpadores de las funciones que el Estado desempeña y sin freno que los detenga.

Dos cuestiones que tenemos que tener presentes en cuanto a esta iniciativa son:

1.-Su forma de gobierno.- Estará basada en un sistema de códigos de conducta que se convierten en la norma y, donde las restricciones, así como las regulaciones internacionales, son rechazadas, excepto cuando se trate de proteger los intereses de las grandes empresas internacionales y de los grandes inversionistas, quedando de manifiesto que lo único que les importa es la protección de los derechos del comercio y de la inversión. Necesario es agregar que los diseñadores y ejecutores de esta iniciativa no estarán sometidos a ningún mecanismo democrático. 

2.- Sus soluciones.- Las soluciones propuestas y llevadas a la práctica estarán diseñadas para proteger sus intereses y, en casi todos los casos serán nocivas para la mayoría de los pueblos del mundo.

Un ejemplo de esta clase de soluciones es la que surgió de la COP 21, donde el acuerdo (Contribuciones Determinadas Nacionalmente) para reducir la emisión de los gases de efecto invernadero se dejó a la buena voluntad de los países participantes, sin sanciones para las grandes empresas petroleras que continúan contaminando indiscriminadamente y, donde no se trató sobre la reducción de la extracción de combustibles fósiles, principales causantes del calentamiento global, para no dañar sus intereses económicos en perjuicio de los millones de habitantes del Planeta que ya están sufriendo los estragos por el cambio climático.

*“Para nosotros todo, nada para los demás”, la máxima vil de los amos.
Un dato revelador de que los intereses de los mega-ricos continúan apuntalándose como prioritarios en todo el mundo es el hecho de que en la actualidad las 62 personas más ricas poseen lo mismo que la mitad de la población más pobre del planeta (en el 2014, eran 85), y, mientras la fortuna de esos pocos aumentó 44%, la de los más pobres disminuyó un 41% (Informe de Oxfam, 2016). 

Y ¿Qué estrategias usan los mega-ricos para que continúe el flujo de riqueza hacia sus arcas? A nivel local es muy concurrente la práctica de evadir impuestos, mantener sus fortunas en paraísos fiscales, cabildear entre los legisladores para que les disminuyan el pago de impuestos, reduzcan a casi nada las regulaciones ambientales y laborales, el filantropismo y… a nivel mundial “Los Tratados de Libre Comercio”.

Antes de tratar el tema de los Tratados de Libre Comercio me referiré a la actividad filantrópica y para ello tomaré como ejemplo a la Fundación que más recursos maneja en el mundo (deducibles de impuestos), “La Fundación Bill y Melinda Gates” (43,000 millones de dólares). Esta asociación es la que más influye a nivel mundial en el emprendimiento de iniciativas para, asegún ellos, “ayudar a la gente a llevar una vida saludable y productiva”. Pero en base a investigaciones realizadas sobre sus actividades caritativas se ha podido saber que hacen todo lo contrario ya que:

a).- Su actuar se basa en los valores de las grandes corporaciones de Estados Unidos- léase, hacer negocio.

b).- Está obstinada en promover grandes iniciativas con negocios sobre salud, educación y con el sector de la agroindustria. 

Es aquí, en esta última, donde se le han comprobado conflictos de interés y de estar beneficiándose de su filantropía, ya que, por un lado promueve el uso de semillas transgénicas como una solución a los problemas del hambre y de nutrición que privan en el mundo. Lo cual es una soberana mentira porque en 30 años desde que aparecieron los transgénicos son más los problemas que han suscitado que los resueltos. Hablando clara y llanamente lo que buscan es acrecentar su capital. La Vía Campesina (Organización Mundial de campesinos) los ha denunciado como uno de los mayores accionistas de…Monsanto (adquirió 500,000 acciones en el 2010), la empresa que busca con sus semillas transgénicas monopolizar ese mercado y con ello el de la alimentación a nivel mundial. Es por esto que a esta actividad también se le conoce como “Filantrocapitalismo”, cuya misión encubierta es continuar el caudal de riqueza hacia los mega-ricos o sus empresas perpetuando así las injusticias sociales en el Globo Terráqueo y, si de paso se eliminan unos cuantos millones de pobres en el mundo con estas iniciativas, pues mejor para ellos (leer “La Eugenesia, Bill Gates, las Vacunas y Monsanto”, en la red se encuentra).

Los Tratados de Libre Comercio.
En México, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, se firmó el Acuerdo de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN). Desde entonces se terminó la política de sustitución de importaciones y, principalmente en el campo, se comenzó a producir para exportar. Se dejó en el más completo abandono a los ejidos y se les puso a competir con los agricultores altamente subsidiados de Estados Unidos y Canadá. Esto dio como resultado la pérdida de nuestra soberanía alimentaria, actualmente importamos el 40% de los granos. Ya no somos ni autosuficientes en la producción de maíz. Este año se tuvieron que comprar al extranjero 10,000 toneladas de maíz y, aunque usted no lo crea, maíz transgénico.

¿A quién benefició este tratado? Siguiéndole la pista al sector agrícola podemos encontrar que los grandes perdedores fueron los ejidatarios, pequeños agricultores y los consumidores debido a que millones de ellos tuvieron que abandonar el campo al ya no ser redituable la siembra del maíz o no poder competir con los productores agrícolas de los países vecinos del norte del continente o se tuvieron que ir de braseros o a vivir a las grandes ciudades donde aumentaron el ejército de desempleados y con ello beneficiaron a los dueños de las empresas quienes al tener a su disposición una enorme fuerza de trabajo disponible, pudieron reducir los salarios y las prestaciones de los trabajadores. Aplicaron a su gusto la ley de la oferta y la demanda. Por otra parte, dejaron la puerta abierta para que los países con excedentes de granos (Estados Unidos, principalmente) tuvieran un mercado asegurado. Este año se importaron 10 millones de toneladas de maíz transgénico debido a la poca producción de este grano en nuestro país. De esta manera, millones de consumidores están consumiendo maíz transgénico de pésima calidad nutritiva y dañino para la salud a través de las tortillas de Maseca y de las elaboradas con harina Minsa, sin contar que de manera indirecta lo ingerimos a través de la carne de pollo, cerdo y ganado vacuno criado en las famosas granjas de engorda con maíz o soya transgénica principalmente. 

Actualmente hay dos Tratados que los mega-ricos y sus aliados (léase Presidentes comparsas de los diferentes países involucrados) están a punto de concretar, se trata del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) y el Acuerdo de Comercio e Inversión de los Socios del Atlántico. Ambos se llevaron a cabo en total secrecía durante años, fuera del escrutinio público, donde los únicos participantes fueron los Ministros de Comercio de los países involucrados y cientos de consejeros y cabilderos de las grandes empresas trasnacionales. En esta ocasión nos referiremos únicamente al también llamado Tratado de Libre Comercio entre los Socios del Pacífico (TPP), conformado por 12 países (estados Unidos, Brunei, Australia, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam). Y, aunque la Administración de Obama lo catalogue como “el acuerdo más progresivo de la historia”, diversas voces de sindicalistas, ambientalistas, defensores de los derechos humanos, periodistas, algunos políticos y hasta expertos de la ONU lo están desmintiendo, a continuación algunas de esas declaraciones:

“El TPP hará más difícil para las familias de los trabajadores sobresalir en nuestra economía y más fácil para las corporaciones globales de minar nuestra economía y terminar con los contratos colectivos” Richard Trumka, Presidente del AFL-CIO, Central sindicalista de Estados Unidos.

“El TPP significa un peligro para nuestra clase media”, Rosa De Lauro, Representante por el Estado de Conneticut, Estados Unidos.

“El TPP debe ser devuelto a la mesa de negociaciones en vez de mandarlo al Congreso para su aprobación. “Este Tratado dañará nuestra economía por completo”, Comité de Asesoría Laboral para las Negociaciones y Políticas de Comercio dependiente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

“Este tratado (el TPP) básicamente quiere privarnos de libertad tanto en salud, educación, medios de comunicación y alimentos”, Consigna esgrimida en Iquique, Chile, para llamar a la población a movilizarse para el día 22 de enero contra el TPP.

“El TPP es un nuevo Tratado promulgado a puerta cerrada, y que una vez más, pavimenta el camino para que transnacionales y capitales extranjeros sigan saqueando con más fuerza nuestro territorio, represando nuestros ríos, contaminando nuestras aguas, robando nuestras semillas y avasallando nuestros pueblos”. Coordinadora por la Defensa de los Territorios del Bio Bio, Chile.

“EL Tratado de los Socios del Pacífico tiene una apariencia de Tratado de Libre Comercio pero en el fondo es un entramado jurídico que pretende sepultar las soberanías de los Estados para promulgar leyes favorables a las transnacionales”. Consigna de la región de los Ríos, Valdivia.

“Desde ya anunciamos nuestra intención de movilizarnos todos los meses de ser necesario hasta conseguir que el Congreso rechace este Tratado. Y si queremos sacar a las transnacionales como Monsanto de nuestro país, la acción a seguir es la misma movilización de distintos tipos, las veces que sean necesarias, hasta sacar a Monsanto de nuestro país”. Parte de la convocatoria a la movilización de la Región Metropolitana, Santiago de Chile.

El rechazo no es para menos, porque lejos de ser un Tratado de Libre Comercio lo que está en puerta es la enquistación de un poder supranacional, emanado de las megacorporaciones y de los grandes grupos de inversión que están anteponiendo los derechos del comercio y de las inversiones a los derechos humanos universales. También queda claro que los gobernantes en turno de los países firmantes están declinando ejercer la soberanía nacional para someter a sus gobernados a lo que se decida en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las Inversiones (CIADI), una especie de poder supranacional. 

Para corroborar lo anterior le doy a conocer una cita de Juan Fernández Armestro, quién ha sido Juez o Árbitro en estas cortes para la solución de las disputas ente los Estados y los inversionistas foráneos: “Nunca deja de sorprenderme que Estados soberanos hayan aceptado el arbitraje de inversiones…A tres particulares se les concede el poder de revisar , sin ningún tipo de restricción o procedimiento de apelación , todas las acciones del gobierno, todas las decisiones de los tribunales y todas las leyes y reglamentos que emanan del Parlamento”.

¿Por qué los gobernantes aceptan esta clase de Tratados? Una posibilidad es que por debajo del agua a ellos se les haga partícipes de las ganancias obtenidas por las grandes corporaciones o grupos de inversión. Joseph Stiglitz, ex -premio nobel de economía, ha dicho que “El Fondo Monetario Internacional suele persuadir a Ministros, Presidentes y, a veces, hasta a modestos congresistas con un 10% sobre la privatización en turno” (en México a Raúl Salinas de Gortari -el hermano incómodo- se le conocía como el 10% durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari). El CIADI es una institución creada por el Banco Mundial (BM), primo hermano del Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿Creé usted a Peña Nieto capaz de semejante bajeza, de tan abominable traición a la Patria? Acuérdese del monex –gate, de la Casa Blanca, de sus negocios cuando fue Gobernador del Estado de México con las empresas constructoras y saque usted sus conclusiones.

Por qué se dice que en esta clase de Tratados son más importantes los derechos del comercio y de los inversionistas que los Derechos Humanos Universales? Porque en cualquier conflicto que surja entre un Estado contra las megacorporaciones o los grandes inversionistas, la resolución del conflicto no se definirá tomando en cuenta las leyes del país en mención, sino que el asunto quedará en manos de El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a las inversiones (CIADI). Aquí, en esta sede , llamada también la Corte de las Corporaciones, se podrá demandar a cualquier país que tome acciones para defender su medioambiente, la salud de sus habitantes, los derechos laborales de los trabajadores, subir impuestos, congelar tarifas de servicios básicos, elevar el salario mínimo, poner leyendas en las cajas de cigarros de que pueden hacer daño a la salud o provocar cáncer, aduciendo que esas medidas son injustas y que están cercenando su libertad para invertir y obtener ganancia. Aunque esta clase de cortes ya existen, de aprobarse el TTP y el TTIP se estarían universalizando. Lo peor de todo es que aún perdiendo… ¡ganan! 

Ejemplo: en el 2013 se comenzaron a deforestar miles de hectáreas de selva virgen en Campeche para sembrar soya transgénica. Ése mismo año los apicultores campechanos empezaron a ver que sus abejas morían por cientos. No fue difícil establecer el nexo entre los pesticidas usados en los cultivos de soya y la muerte de las abejas. Más aún, la producción de miel disminuyó y, por si esto fuera poco, su miel fue rechazada por el mercado europeo debido a que presentaba rastros de contaminación transgénica. Ante esto, tramitaron amparos ante jueces federales quienes resolvieron que se tenía que detener esa clase de cultivo. A pesar de este fallo, las autoridades estatales hicieron nada para detener esa actividad. Este asunto llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual determinó que los cultivos de soya transgénica deberían suspenderse debido a que las comunidades indígenas no habían sido consultadas según lo prescrito en el Artículo 168 de la Organización Mundial del Trabajo (OIT). En estos días se está organizando la consulta entre los pueblos indígenas de Campeche para ver si aprueban o rechazan esa clase de cultivos. Ahora, si entrara en vigor el TTP, a pesar de que los indígenas manifestaran en la consulta su absoluto rechazo a la siembra de soya transgénica, y que, de acuerdo a la legislación mexicana y a los Tratados internacionales firmados por éste, les concedieran toda la razón jurídica, entonces, la empresa que suministra las semillas y el paquete tecnológico (abonos y pesticidas químicos) a los agricultores podría demandar al Estado mexicano ante el CIADI y, seguramente obtendría una resolución a su favor, no por la suma perdida en una temporada sino por la cantidad que auguraba ganar en los años que probablemente la fertilidad del suelo les permitiera sembrar la soya. A propósito ¿Sabe usted que empresa es la que vende los abonos y pesticidas a estos agricultores? Pues…Monsanto. Así que, de aprobarse en la Cámara de Senadores y en la Cámara de Diputados este Tratado en un futuro cercano podríamos evitar la siembra de soya y maíz transgénicos a través de manifestaciones, bloqueos, boicots, etc., pero tendríamos que pagar cantidades millonarias de nuestros impuestos y de la riqueza producida por todos los mexicanos a Monsanto por mantenerlo alejado. Y, ¿Peña Nieto? Pues tendría que llevar a cabo recortes en el gasto público para poder pagar la sanción establecida por esa Corte de corte mundial. Por eso le digo que, aun perdiendo, esas empresas ganan.

Otro ejemplo: La Guerra del Agua en Cochabamba, Bolivia (1999-2000). En esa ciudad boliviana el servicio del agua potable se privatizó y fue concesionado a la Empresa Aguas del Tunari, subsidiaria de las empresas Bechtel (estadounidense) y la Abengoa (española), automáticamente vinieron los aumentos de las tarifas, así como la restricción de aparar agua de la lluvia. Ante esto, el pueblo se organizó y comenzó a protestar, después de meses de lucha, cuatro muertos y 170 heridos durante las protestas, la empresa decidió retirarse. Poco después entabló una demanda contra el Estado Boliviano por haber sido expulsada. La resolución de la corte, sin derecho a ser apelada, consideró que se había cometido una injusticia contra la empresa y dictaminó que se le indemnizara, no con lo que gastó en “modernizar la infraestructura” para dar el servicio de agua potable sino que tenía que ser compensada con lo que había estimado obtener en los 40 años que iba a durar la concesión. Por fortuna debido a la presión ejercida en las matrices de esa empresa por grupos de manifestantes se desistió del cobro.

Así que ya lo sabe, pasará lo que dice el dicho de que “Jalisco nunca pierde y cuando pierde arrebata”, prueba de ello es que en el 95% de estos reclamos han sido beneficiadas las corporaciones. De esta manera han encontrado la forma perfecta de seguir succionando no la riqueza de los gobernantes firmantes sino los impuestos que paga el pueblo y las riquezas por ellos producidas. Estos Tratados, son en sí, la mejor manera de seguir transfiriendo inmensas cantidades de dinero a los bolsillos de los mega –ricos. Un Chucho el Roto al revés, mejor dicho “un Chucho Elegante” ni más ni menos. 

Por otra parte, los futuros procesos constituyentes que se avecinan no garantizarán que se respeten los artículos redactados por los participantes. La Constitución de la Ciudad de México, a elaborarse en un futuro cercano, quedaría relegada y sujeta a las decisiones de esas Cortes Pluripotenciales por más que se esfuercen en redactar una Constitución progresista y de avanzada. Así está el asunto.

¿Y los Acuerdos de la Cumbre de Paris para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para frenar el Cambio Climático?

Resulta que mientras se discutía en Paris para tratar de llegar a un acuerdo para frenar el cambio climático, Estados Unidos empujaba la aprobación de estos Tratados donde prevalecerá la legislación más permisiva para dañar el ambiente, la salud de las personas y sus derechos e incrementar el calentamiento global. Algunas amenazas que se avizoran en este Tratado son:

1.- El capítulo sobre inversiones del TPP dará a los grandes inversionistas, incluyendo a las petroleras, nuevos y más amplios derechos para impugnar las regulaciones establecidas por los países para frenar el cambio climático ante los susodichos tribunales. Lo cual incluye la posibilidad de los inversionistas para reclamar una compensación al encontrar una regulación ambiental que le resulte un obstáculo para lograr sus expectativas de ganancia o que piense que reduce el valor de su inversión.

2.- El TPP requerirá al Departamento de Energía de Estados Unidos a, automáticamente, aprobar todas las exportaciones de gas licuado, un combustible con altas emisiones de gases de efecto invernadero (gas metano) a todos los países Asociados al TPP, incluyendo al principal importador mundial que es Japón.

3.- Al autorizar los Estados Unidos la exportación de gas licuado, el TPP aumentará la dependencia en los combustibles de origen fósil lo que tendrá un impacto significativo en el clima y desplazará las fuentes renovables de energía limpia.

4.- El incremento en la exportación de gas licuado impulsará la extracción mediante la fractura hidráulica (fracking) con sus consecuencias desastrosas para la salud humana, la contaminación del agua, del aire y del suelo, la devaluación de las propiedades cercanas a los pozos de extracción, el aumento de temblores, el peligro del derrame en los gasoductos o accidentes de las pipas que lo transportan y la consiguiente emisión de gas metano a la atmósfera, un gas mucho más agresivo para el clima.

5. Las reglas emanadas del TPP pueden restringir la libertad de los gobiernos locales de contratar la adquisición de energía limpia, debido a que esa medida puede ser considerada como un obstáculo innecesario para el comercio.

6.- Canadá continuaría explotando las arenas bituminosas para convertirlas en gas licuado y la contaminación del suelo, aire y agua se incrementaría. Así también, se tendría que continuar la construcción del Gasoducto Keystone XL para llevar ese gas desde Canadá hasta las refinerías del Estado de Texas en Estados Unidos. Actualmente este proyecto está vetado por el Presidente Obama debido a la presión ejercida por grupos ambientalistas, pueblos originarios y rancheros.

Así que ya lo sabe, si no hacemos nada por detener este Tratado pronto estaremos perpetuando el desastre que traerá consigo el aumento de la temperatura de Nuestra Madre Tierra. En estos días continuamos teniendo una probadita de lo que se espera como “normal” en el futuro, una inestabilidad climática que dificulta la producción de alimentos, entre otras cosas.

Usted se preguntará ¿Qué no les importará a esos ricachones el cambio climático? Déjeme decirle que estos super-ricos, avecindados la mayoría en Estados Unidos, son negacionistas, esto es, que no creen que esté ocurriendo realmente el cambio climático y, si así fuera, niegan que sea debido a la quema de los combustibles fósiles. Es más, ya están preparados para, al menos en Estados Unidos (el principal contaminador de la historia), continuar con sus negocios como siempre lo han hecho y para lograrlo piensan invertir 1,900 millones de dólares en la campaña presidencial que se llevará a cabo este año. Planean apostarle a los dos bandos tanto al Republicano como al Demócrata con la intención de persuadir al que gane a que impulse iniciativas que los favorezcan, a que permita incrustar en el gabinete a personas de su confianza para que cuiden sus intereses y, de esta manera, siga la mata dando.

Por fortuna, en esa carrera por la presidencia hay un candidato que ha acordado rechazar donaciones provenientes de las grandes empresas y ha amenazado con imponer mayores restricciones a Wall Street, establecer la educación hasta la universidad de manera gratuita, seguro médico universal, aumentar el sueldo a 15 dólares la hora, terminar con el control casi monopólico de unos cuantos bancos y, por si esto fuera poco, ve al cambio climático como la más grave amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Su nombre es Bernie Sanders, quién ha pedido a la población que lo acompañen a hacer esta revolución para terminar con ese control que ha ejercido una pequeña cantidad de ricos sobre las instituciones democráticas, judiciales, legislativas y hasta ejecutivas en aquel país. 

En contraste, aquí en México, parece que el sistema en el poder se ha ganado el consenso de la población o, al menos, nos tiene sumergidos en una pasividad cómplice. Pero, nada es eterno, esperemos que los riesgos que este Tratado acarreará para la mayoría de la población abone para que muchos salgan de su zona de confort o abandonen su burbuja donde se encuentran encapsulados. El tiempo apremia, son muchos y graves los riesgos que enfrenta la vida en este Planeta así como impostergables son sus soluciones. Así que, infórmese, difunda la información, organícese e involúcrese en la búsqueda de soluciones. 

p.d. Hay otros ámbitos de la vida que se verán afectados por la posible aprobación y puesta en marcha de éste Tratado entre ellos están: la fabricación de medicamentos genéricos, el uso del internet, el incremento de la minería a cielo abierto, la construcción de presas, gasoductos, la siembra y consumo generalizado de productos transgénicos, entre otros.

“No sabía que era imposible, fue, y lo hizo”. Consigna pintada en una barda en Ecuador.

Autor: Antonio Ávila Rosas, Profesor Normalista Rural, Jubilado.

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Oriente Michoacano, Febrero del 2012.