: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular

Traición a la patria

Dr. Manuel Fuentes Muñiz.

Después de que el presidente Enrique Peña Nieto recibiera el 31 de agosto en la residencia de Los Pinos al candidato republicano Donald Trump han surgido diversas voces acusándolo de traición a la patria.

Traición a la patria y delitos graves son las razones por las que un presidente puede ser enjuiciado en nuestro país, y quien lo puede enjuiciar únicamente es el Senado de la República, quien deberá contar con la aprobación, de al menos, las dos terceras partes de los votos de sus integrantes.

El actual presidente de la republica ya ha sido acusado anteriormente por traición a la patria por las modificaciones que en materia energética implementó en los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución en diciembre de 2013. Ello ocurrió el 6 de febrero de 2014 en una denuncia que presentara Andrés Manuel López Obrador ante la Procuraduría General de la República para que ésta investigara la existencia de delitos y turnara el expediente al Senado de la República.

La razón de la acusación de traición a la patria fue porque el presidente de la República propuso e impulsó reformas constitucionales que atentan contra la soberanía y economía nacional al permitir que recursos energéticos estratégicos quedaran bajo el control de gobiernos y empresas extranjeras.

Se acusó a Enrique Peña Nieto de haberse reunido en el año de 2012 con John Kerry presidente del Comité de Relaciones del Senado de los Estados Unidos para conciliar una reforma, como la que se propuso, beneficiando intereses extranjeros.

Nada ocurrió con esa denuncia, quedó empolvada en un expediente más. Los funcionarios a cargo desdeñaron la acusación y ésta nunca llegó al Senado de la República.

No es de sorprenderse que denuncias contra el presidente de la República no procedan. El sistema legal está diseñado para que esté controlado por una mayoría que domina los aparatos de poder.

En el Senado de la Republica de los 128 senadores, éstos se encuentran agrupados de acuerdo a la página oficial de ésta instancia legislativa, en 55 senadores del PRI, 38 del PAN, 19 del PRD, 7 del PT, 7 del Verde Ecologista y 2 sin grupo parlamentario.

Se requieren al menos 86 senadores que estén de acuerdo en que el presidente de la República sea enjuiciado de acuerdo a los mecanismos que prevé la Constitución. No hay condiciones para que el juicio político se inicie, porque depende de conveniencias políticas y razones de poder.

El juicio político se requiere porque el presidente de la República goza de fuero constitucional por lo que no puede ser enjuiciado de manera común ante un ministerio público.

La sociedad se siente lastimada e indignada por la forma en que se recibió éste personaje venal, que sigue vociferando con expulsar a los mexicanos que trabajan en ese país, de que va a construir un gran muro, pagado con recursos mexicanos, para evitar que siga pasando la droga y según él, los grandes males de ese país.

Darle trato de jefe de Estado, de amigo, de darle espacios en la casa presidencial para dar declaraciones a la par del presidente y prestarse al juego en pleno proceso electoral es un acto ominoso, de traición a la patria, aún a pesar de los senadores y de la legislación, que protege actos de quienes nos gobiernan de manera vergonzante.