: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!

El Halconazo, 10 de junio no se olvida

La masacre de estudiantes realizado por el Estado mexicano por órdenes de Luis Echeverría Álvarez conocida como la Masacre del Jueves de Corpus o La Masacre de Corpus Christi o Halconazo por la participación de un grupo paramilitar identificado con el nombre "Halcones"— es como se le conoce a los hechos ocurridos en la Ciudad de México, el 10 de junio de 1971 (día de la festividad de Corpus Christi), cuando una marcha estudiantil en solidaridad con estudiantes de Monterrey, fue criminalmente reprimida por el grupo paramilitar al servicio del estado llamado "Los Halcones".

Los estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León comenzaron una huelga debido a que el Consejo Universitario aprobó una ley que prácticamente suprimía la autonomía y se solicita apoyo a las diferentes universidades del país, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional expresaron su apoyo y convocaron a una manifestación masiva el día 10 de junio, con salida en el Casco de Santo Tomás para dirigirse al Zócalo. 

En las calles que desembocan a la Avenida de los Maestros fueron bloqueadas por granaderos y agentes policiacos, los cuales impidieron el paso de los estudiantes. Asimismo, también había tanquetas antimotines a lo largo de Melchor Ocampo junto con transportes del ejército, los cuales se ubicaban cerca del colegio militar y transportes de granaderos en un enorme contingente policíaco en el cruce de las avenidas Melchor Ocampo y San Cosme. Un grupo de choque entrenado por la Dirección Federal de Seguridad y la C.I.A., conocido como "Los Halcones", los cuales llegaron en camiones y camionetas grises y transportes de granaderos atacó brutalmente a los estudiantes desde las calles aledañas a la Avenida de los Maestros después de que los granaderos abrieran sus filas. Los paramilitares venían armados con varas de bambú, palos de kendo y porras, por lo que en un principio fueron fácilmente repelidos por los estudiantes. En un contraataque, los Halcones agredieron a los manifestantes una vez más, esta vez, no sólo con sus garrotes, sino con armas de fuego de alto calibre. Los estudiantes, por su parte, intentaron inútilmente esconderse de los jóvenes armados. La policía en apoyo a los halcones no intervino porque tenía órdenes de no hacerlo y permaneció como espectadora permitiendo la masacre. El tiroteo se prolongó por varios minutos, durante los cuales algunos transportes daban apoyo logístico al grupo paramilitar, dotándolo con armas y transportes improvisados, como lo fueron automóviles privados, camionetas, patrullas policíacas e incluso una ambulancia de la Cruz Verde. Los heridos fueron llevados al hospital general Rubén Leñero, pero fue inútil, pues los Halcones llegaron al nosocomio y allí dieron remate a los jóvenes aún en el quirófano.

El 29 de noviembre de 2006, se declaró responsable a Luis Echeverría Álvarez, así como su formal prisión por estos hechos, revocando la decisión previa del 8 de julio que había declarado prescritos los delitos de genocidio. En el 2009 la justicia mexicana exonera al asesino Luis Echeverría.