: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!

Se firma el Acuerdo de Asociación Transpacífico

Este documento representa alrededor del 40% del PIB del mundo.

La clase política de una docena de países han firmado el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés) en la ciudad neozelandesa de Auckland.

Este acuerdo, que representa alrededor del 40% del PIB del mundo, fue firmado por Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Perú, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, causando gran crítica en todos estos paises.

La firma del controvertido acuerdo estuvo marcada por protestas que reflejaron la indignación popular. Centenares de personas mostraron su descontento concentrándose en las calles aledañas al hotel Auckland City, lugar donde sefirmó el documento.

¡Qué amenazas supone este acuerdo?
Numerosos expertos no dejan de advertir de las graves consecuencias económicas, políticas y sociales que podría acarrear la aprobación de este acuerdo al afectar a la libertad de expresión de los ciudadanos y al derecho de naciones soberanas a desarrollar políticas y leyes que respondan a sus prioridades nacionales. 

Un documento descubierto a finales de Julio pasado por WikiLeaks reveló que el acuerdo no parece entrañar nada bueno. De forma concreta, esta señala que el TPP fue diseñado para favorecer a las grandes corporaciones transnacionales y además permitiría a las mismas demandar a los gobiernos y solicitar millonarias indemnizaciones a cuenta de los contribuyentes.

El acuerdo refuerza y amplía el sistema legal de solución de controversias inversor–Estado (ISDS, por sus siglas en inglés) y eleva a las empresas de capital extranjero a la misma categoría que los gobiernos soberanos. A tenor de esto, la senadora estadounidense Elizabeth Warren sostiene que "si la versión final del acuerdo sobre el TPP incluye al ISDS, los únicos ganadores serán las corporaciones multinacionales".

Según Lori Wallach, una de los líderes del grupo estadounidense Public Citizen para la defensa del derecho del consumidor, otro punto preocupante del tratado es la creación de un tribunal secreto en el que las empresas podrán demandar a los gobiernos ante paneles de arbitraje secretos integrados por abogados corporativos que evitan los tribunales nacionales y anulan la voluntad de los parlamentos en caso de no conseguir lo que quieren. Según la activista, esta medida destruirá por completo la legislación y pondrá en peligro los derechos fundamentales que habitualmente proporcionan los Estados democráticos.