: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!

La reforma educativa afecta a la niñez y la juventud, ideológicamente está derrotada

La reforma educativa ha topado en pared y su crisis se acentúa, con los anuncios punitivos de los ilegales ceses y la continua campaña del aparato mediático de la élite político-empresarial para denigrar a los maestros que no se sometieron a las ilegales evaluaciones para que se retiren de sus escuelas, quienes están defendiendo a sus maestros son l@s niñ@s, los jóvenes y los padres de familia; la niñez y la juventud están percibiendo con claridad que son el foco de afectación directa y cruzada de la reforma educativa y las reformas estructurales.

El sistema neoliberal ha buscado con insistencia cercar a los maestros en una confrontación total con la sociedad mediante varios procesos dolosos: la estigmatización, la construcción de la evaluación para el cese y la no idoneidad con la publicación de resultados, los consejos de participación social controlados desde los empresarios, etc. En tres años de la reforma, los diferentes sectores de la sociedad han dado cuenta que también son afectados de la implementación de ésta y de las reformas estructurales, lejos de seguir las pautas del sistema y de su aparato mediático para confrontarnos, se ha entendido que todos somos afectados del neoliberalismo y que sus efectos se han tornado en una precarización de los niveles de vida ya insostenibles.

La niñez y la juventud son los más afectados, la reforma educativa y su programa tiene la clara intención de reproducir el sistema de dominación de la élite político-empresarial, todos los objetivos, fines y procesos formativos son para perfilar una ciudadanía individualista, consumista y precarizada con sistemas de aprendizaje memorísticos y mecanizados que traen como consecuencia la fragmentación del conocimiento, del sujeto, de la sociedad y de la cultura. “El Derecho de los niños a una educación de calidad” es el concepto que da cuerpo al discurso oficial para la justificación ideológica de una política que destruye el sistema público de educación y convertirnos en una sociedad desarmada de los saberes universales, de los últimos adelantos del conocimiento y de la revolución científica y tecnológica. En el fondo del discurso pedagógico oficial que dice considerar al alumno como el “centro de la intervención educativa” se esconde la concepción individualista que ve a los sujetos aislados de su contexto sociocultural, situación que los reduce a la condición de objetos quitándoles la posibilidad de ser sujetos de conocimiento, lo que trae como consecuencias la profundización de sus desventajas y el rezago cultural.

La reforma educativa se ha colocado claramente del lado de los intereses de la oligarquía trasnacional, representa para la élite político empresarial un proyecto de carácter estratégico que coincide con su planteamiento político, económico y social, del control de las mentes basado en sofismas como la calidad, transparencia, rendición de cuentas, la equidad, la eficiencia y efectividad, para reformular la política educativa y replantear un nuevo perfil político, filosófico y epistemológico, de organización curricular, didáctica y práctica.

El aparato mediático ha reproducido y exaltado millones de veces eslóganes educativos con apariencia de carácter movilizador o de cambio, cuyos hechos y resultados desacreditan sus propios apotegmas porque la propia reforma infringe lo que pretende decir, los indicadores estadísticos señalan que no hay desarrollo ni mejoramiento, pero si hay privatización de la educación pública, desplazamiento social, negación cultural, analfabetismo social y político.

La reforma educativa se ha tornado regresiva porque no propone una cambio positivo real, condena a la niñez y la juventud a múltiples problemáticas como la vulnerabilidad, la exclusión social, obstaculiza en los jóvenes el despliegue de sus potencialidades cognitivas, motivacionales, de identidad, entorpece sus derechos, anhelos y proyectos personales; con la reforma laboral los condena como futuros trabajadores, a carencias que no tendrán posibilidad de satisfacer las mínimas necesidades básicas, como el trabajo, vivienda, salud, a estas, se agregan la inseguridad, la privación de protección, es decir, un futuro sin esperanza.

Con la “educación basada en competencias” se han dinamizado procesos radicales de exclusión ligados a la rivalidad y la ambición, la lucha de todos contra todos, en consecuente detrimento y destrucción de los procesos sociales de inclusión, destruyendo la solidaridad, la cooperación, las relaciones comunitarias, en un escenario social de enorme dificultad donde se ha introyectado el egoísmo y la violencia para hacer una mezcla con la precariedad y la pobreza.

La reforma ha resultado perjudicial para los estudiantes al asignarle maestros sin derechos, en rotación constante, que genera intermitencias pedagógicas, el mismo modelo educativo los considera una mercancía cuantificable que no toma en cuenta las labores pedagógicas más ricas y complejas, ni las particularidades del ser, pensar, sentir y hacer en cada ser humano para su desarrollo, sino que recurre solamente a registros cuantitativos para medir habilidades, destrezas y competencias ligadas a la rivalidad y la ambición de acuerdo a los intereses empresariales, el individualismo propagado ha resultado nocivo para nuestra patria cuyos rasgos más distintivos son su no sociabilidad y vulnerabilidad.

La actual crisis en el sistema educativo nacional provocada por la reforma contribuye a la crisis general de nuestro país y a la crisis de las reformas estructurales, afecta a los estudiantes ya que se traduce en la acumulación de desventajas y desigualdades en detrimento de una buena educación, un buen trabajo, vida digna, seguridad social, etc. Este cuadro se acentúa con mayor fuerza entre los sectores más pobres, 1 millón 200 mil niños de entre 6 y 14 años no asisten a la escuela, 5.5 millones de jóvenes de entre 13 y 17 años están fuera del sistema educativo, 3 millones de infantes de entre 3 y 4 años no reciben educación preescolar, 43 mil niñas abandonan la escuela antes de terminar el 6º grado, solo 17 de 100 mexicanos cursa la educación superior, el analfabetismo se mantiene al 10 %a nivel nacional. De manera urgente faltan construir 50 mil aulas y 46, 700 escuelas unitarias y reparación urgente de 54 mil aulas, es interminable la lista de carencias sobre patios cívicos, sanitarios, laboratorios, secundarias, etc., el sistema neoliberal a sumergido a los estudiantes a problemas de alta marginación, desnutrición infantil, desintegración familiar, desempleo o jornadas extenuantes con bajos salarios para sus padres, ante este brutal escenario la reforma educativa y las estructurales solo han servido para timar a la niñez, la juventud y a los mexicanos.

Así pues, los procesos relacionados con el apotegma “El derecho del niño a una educación de calidad” cual pretenden traducir como sinónimos de autonomía, responsabilidad personal, y superación solo constituye un fetiche que no ha cambiado la realidad, induce al desmoronamiento del potencial transformador de la niñez en un sistema que no asegura una integración armónica a la estructura social. Ante la mirada atónita de todos, vemos como paulatinamente se ha venido destruyendo el tejido social, escenario fuertemente determinado por la inviabilidad del sistema que genera crecientes dinámicas de exclusión, el aparato mediático busca legitimar la desigual distribución de los bienes materiales, culturales y sociales y la socialización de la incertidumbre, la desesperanza, el miedo y la inseguridad individual y colectiva.

Hay un largo trecho entre el discurso de la reforma educativa y sus resultados, desde donde se reproducen las rupturas y las contradicciones sociales en progresiva acentuación, las estrategias de individualización, competencia, confusión ideológica, consumismo, apoliticismo y apatía, pilares del neoliberalismo han golpeado severamente las culturas populares, la memoria histórica de nuestros pueblos, la identidad de clase, nacional y comunitaria, el amor al trabajo, el respeto a la vida y la solidaridad con el prójimo. Han impuesto la transcultura de la violencia, la guerra, la corrupción y la devastación. Por esta razón, este discurso, dado su carácter reduccionista, punitivo y de regresividad, deviene en panacea, cuyos beneficios y ventajas se aseguran solo para las élites político-empresariales en detrimento de la mayoría de la población. La niñez y la juventud están tomando conciencia de ello, por eso, a los profesores afectados por los ilegales ceses los han defendido de sobremanera reconociéndoles como excelentes maestros y reiterándose como afectados de la reforma educativa neoliberal. Por eso afirmamos que, ¡la reforma educativa está ideológicamente derrotada!

¡PORQUE VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

¡EXIGIMOS EL ALTO A LOS ILEGALES CESES Y SUSPENSIONES DE SALARIO CONTRA LOS MAESTROS EN TODO EL PAÍS!

¡LA PUNITIVA Y REGRESIVA REFORMA EDUCATIVA ESTÁ DERROTADA!

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL DEMOCRÁTICO DEL SNTE EN LUCHA

MOVIMIENTO DEL MAGISTERIO DEMOCRÁTICO NACIONAL