: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
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: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!

Golpe de muerte al lago sobre el que se encontraba la legendaria México-Tenochtitlan

RT visitó el pueblo de Tocuila, ubicado a la orilla de lo que fue el gran Lago de Texcoco.

Hace 40 años, cuando eran niños, los campesinos del pequeño pueblo de Tocuila nadaban en el agua del sistema lacustre que albergó al señorío mexica y a la ciudad de Tenochtitlan. Hoy, tras varios proyectos de desecación que literalmente chupan el agua de esta cuenca lacustre —algunos tan viejos como la propia Ciudad de México—, los campesinos miran una amplia llanura salitrosa.

Sin embargo, estos herederos de las costumbres del antiguo señorío de Texcoco, famoso por ser la cuna del rey poeta Nezahualcóyotl, todavía trabajan esta tierra. De ella sacan alga espirulina y espárragos, frijol y nopales, haba y maíz: el principal alimento en México desde tiempos prehispánicos.

Antes, los ejidatarios de Tocuila —lugar de gusanos gordos en náhuatl—, propietarios de la tierra en colectividad, comían también los animales de la antigua laguna. Hoy es difícil encontrar el festín autóctono de las especies locales de nombres prehispánicos como axolote, ahuautle y acocil.

Campesina de los pueblos que colindaban con el Lago de Texcoco. Aldabi Olvera "De eso nos sosteníamos de chamacos (niños). Era sabroso. Por eso el agua es lo principal para los pueblos", recuerda Agapito Castillo, de 72 años, ejidatario de estas tierras.

Agapito cuenta que en 1942, Tocuila consiguió los papeles de reparto de tierra exigido por los campesinos después de la revolución mexicana, aunque ya habitaban el lugar anteriormente, desde tiempos inmemoriales. De sus terrenos a la laguna caminaban dos kilómetros. Colocaban redes y pescaban. Esa época ya pasó.

Sin embargo, para Agapito, el lago de Texcoco dejó de ser el riñón de la Ciudad de México cuando fue desecado. Después de ser reforestado, se convirtió en un pulmón; pero sigue en peligro.

Vista hacia la Ciudad de México desde lo que fue el Lago de Texcoco, que hoy funciona como vaso regulador de agua.Aldabi Olvera Don Agapito asevera que la desecación no sólo afecta a los pueblos de la orilla del antiguo lago, afecta igualmente a la ciudad, que cada año se hunde 30 centímetros.

"La ciudad sin riñón y sin pulmón, está destinada a morir" sentencia Agapito.



Zeferino Ruiz, uno de los ejidatarios más grandes del pueblo, también cuenta a RT que la laguna  abarcaba desde el municipio mexiquense de Chimalhuacán hasta el pueblo de San Salvador Atenco, unos 23 kilómetros.

Pero el gobierno abrió un canal para descargar el agua del lago, cuenta Zeferino, quien, al momento de la publicación de este reportaje, se encuentra hospitalizado.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/220178-golpe-muerte-lago-texcoco-tenochtitlan