: Por la educación al servicio del pueblo
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!

‘‘No basta la reparación del daño’’

Con una disculpa pública escueta y de bajo nivel ofrecida por la Procuraduría General de la República (PGR) se cierra un acto de ilegalidad desde el Estado como hay miles. Se ejecuta ‘‘una gran victoria porque cierra 11 años de injusticia’’, mencionó Teresa González Cornelio, una de las tres indígenas hñähñú que fueron injustamente detenidas, procesadas, sentenciadas y que pasaron indebidamente tres años en prisión al ser acusadas de haber privado de la libertad a seis agentes federales, junto con Jacinta Francisco Marcial y Teresa González. Estela Hernández, hija de Jacinta Francisco Marcial, expresó: ‘‘No basta la reparación de daño para superar el dolor, la tristeza, la preocupación y las lágrimas ocasionadas; ¿quién va a devolver la vida de mi hermano José Luis, quien no pudo estar tres años sin su mamá?’’

La disculpa es por funcionarios mediocres, corruptos, que plantaron el delito de secuestro y dijeron que Jacinta era delincuente; la evidenciaron en medios locales de Querétaro, la demandaron por un delito federal y la investigaron los mismos policías que la encarcelaron con mentiras, sin decirle que tenía derecho a un abogado de oficio y a un traductor’’. Exigió al procurador que ‘‘ya no se fabriquen pruebas y no se envíe a prisión a personas inocentes

Estela Hernández, de profesión maestra, consideró vergonzoso y lamentable que la PGR no reconociera por su propia voluntad el error cometido, y que para ello hubiera tardado tres años después de que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa dictó sentencia.

La joven profesora avaló la lucha de los mentores que defienden los derechos humanos: ‘‘A los maestros perseguidos, encarcelados, aterrorizados y que luchan en favor de los derechos humanos, quiero decirles que después de vivir este terrorismo de Estado asumimos el dolor, vencimos el miedo para que la victoria fuera nuestra; quiero repetir lo que dijo la maestra Rosa María, compañera cesada en Querétaro por la represión del primero de mayo con (el gobernador Francisco) Pancho Domínguez: hoy nos chingamos al Estado’’.