: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!

Profr. Francisco Javier Acuña Hernández (1953-1999)

Francisco Javier Acuña Hernández, nació en Chilchota, Michoacán el día 14 de septiembre de 1953.

El profesor Acuña fue sin lugar a dudas base fundamental del Movimiento Democrático Magisterial que irrumpe en el estado de Michoacán con una fuerza y creatividad como pocos movimientos. 

Acuña fue fundador de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación en 1979, pero ya desde antes venía trabajando para organizar a los maestros de Michoacán y el país. Es en 1989, con el paro nacional magisterial de labores, donde comienza a destacar como un gran organizador y baluarte en la conducción del movimiento.

Desde entonces la base del movimiento lo colocó al frente, al igual que a otros luchadores de ese tiempo, equipo vanguardia del colectivo que encabezaba la lucha aquélla.

Fueron muchos años de intensa labor la que desarrolló Javier Acuña. No había descanso para él. Su vida la puso al servicio pleno del movimiento magisterial y popular. 

Sin duda, la redacción del Proyecto Político Sindical es la mayor y mejor herencia de Acuña. En el PPS se sintetizan los ideales, la estrategia y la táctica de nuestro movimiento. Por esto, afirmamos que en las escuelas públicas y en todo acto, acción, asamblea, movilización, mitin u otra actividad magisterial, educativa o social, está presente nuestro compañero. 

La cárcel no fue barrera para que Javier se hiciera presente en el movimiento. En 1990, cuando es encarcelado junto con otros compañeros de la dirección en ese entonces, Acuña argumentaba que correspondía a los que estábamos afuera delinear el rumbo de la lucha y, a los que estaban en presidio, respetar y apoyar las decisiones de quienes estábamos libres.

Jamás se le vio, estando preso, visos de debilidad, frustración o arrepentimiento; por el contrario, siempre confió en que saldrían libres por la fuerza del movimiento, tal y como sucedió. 

Acuña prácticamente dominaba todas las actividades de la lucha popular: escribía, era un magnifico orador, organizador natural, abnegado, disciplinado y realizaba las tareas más comunes. Pero, quizá la dedicación que tenía para la preparación y formación de los cuadros sindicales, era una de las facetas en las que más tiempo invertía. 

El estudio constante, la formación y mantenimiento de círculos de estudio, la preparación de nuevos compañeros para la lucha, eran algunas de las tareas prioritarias de su trabajo. Él mismo tenía una sólida formación política que no escatimaba en compartir con todo aquél que tuviera interés en aprender. 

En 1994, se ratifica la importancia del papel visionario de Javier Acuña al unificar a los compañeros en el Movimiento de Bases de los Trabajadores de la Educación de Michoacán (MBTEM) y, que en el año de 1995, conquista de manera estatutaria el primer Comité Ejecutivo de la Sección XVIII, donde el secretario general y la mayoría de sus integrantes eran democráticos y parte del movimiento.

Al año siguiente, en 1996, Javier Acuña presenta el primer documento de lo que es hoy nuestro Proyecto Político Sindical. Resume en este proyecto el quehacer de nuestro movimiento como un proyecto de vida, mismo que es abrazado por la base toda de manera profunda. Proyecto que entre otros puntos señala la ruta nacional y estatal a seguir; nuestra posición de clase; la gestoría democrática; el espíritu unitario para el triunfo colectivo; el aspecto de la educación alternativa; los espacios de discusión y definición colectivos, especialmente en los temas de mayor trascendencia para el movimiento; además, las diferentes instancias para la toma de decisiones, pero sobre todo y fundamentalmente el principio de: ¡Todo el poder a la base! 

Dejó muy claro que es la gente la que debe tomar las decisiones. Que es la base la parte creativa del movimiento.

Firme defensor del normalismo, de la educación especial, de la escuela pública, de los derechos laborales de los trabajadores y del pueblo. Constructor del Proyecto Educativo para Michoacán y el país, además de férreo defensor de la autonomía y democracia sindical, así como de la soberanía e independencia nacional.

Por todo lo anterior, lo que a diario hacemos en la escuela, en el aula, en la asamblea, el mitin, el plantón, la movilización y todo nuestro quehacer permanente, lleva el pensamiento de Acuña como el de otros próceres. Lo recordamos luchando permanentemente. 

Nuestra expectativa como movimiento trasciende lo gremial y lo social, por eso nuestro compromiso como trabajadores y pueblo debe ser hacia una transformación real y popular, como siempre nos enseñó nuestro camarada Javier.

La tarea cotidiana como compañeros de base es sacudirnos de los movimientos las intromisiones del Estado o de enemigos externos o internos. Nuestro movimiento magisterial y popular debe estar a la altura de los movimientos que trascienden en la lucha nacional como expectativa de transformación; eso es lo que interpretamos de nuestro Proyecto Político Sindical y del ideal de su autor intelectual.

Los compañeros de entonces, los de antes, los de hoy y los que vienen, somos los garantes del movimiento y tenemos el compromiso de velar porque en todos los ámbitos camine sobre bien; si se ve amenazado, corroído o agredido, es nuestra obligación ir en su auxilio para evitar que sea atracado por las manos del enemigo desde afuera, o embozado desde adentro.

En los últimos minutos del año de 1999 un trágico, y nunca aclarado, “accidente” automovilístico segó la vida de nuestro querido y entrañable compañero Francisco Javier Acuña Hernández.

¡Acuña es por siempre, su ideal es permanente!

¡Acuña vive, la lucha sigue…!

Michoacán de Ocampo, a 14 de septiembre de 2017.

FRATERNALMENTE

Profesor Artemio Ortiz Hurtado