: Por la educación al servicio del pueblo
: ¡Alto a la represión física y administrativa contra el magisterio nacional!
: ¡Desde la soberanía del pueblo, declaramos: la abolición de la reforma educativa!
: ¡Exigimos al gobierno de Puebla deje de perseguir a los luchadores sociales!
: Resistir, ocupar, educar, transformar, construir poder popular
: ¡Retiro de las ordenes de aprehensión contra todo el magisterio nacional!
: ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos, presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa!
: ¡Todos los trabajadores a tirar la letal reforma educativa y a defender la educación pública, gratuita y popular!
: ¡La reforma educativa no pasará!
: ¡Alto a los ceses ilegales de maestros en todo el país por su lucha en defensa de la educación pública y de los derechos laborales!

La niña Frida Sofía simboliza tanto la mentira que nos sofoca como la esperanza que nos motiva

John M. Ackerman

A pesar de los constantes engaños de los poderosos, todos los mexicanos tenemos un profundo anhelo de salir de los escombros, de respirar de nuevo y de reconstruir el país.

¡Todos somos Frida Sofía!

Como aves de rapiña, el Gobierno y las empresas monopólicas se lucran con la tragedia generada por los terremotos de los pasados 7 y 19 de septiembre.

Los políticos se sacan fotos, dan discursos grandilocuentes y reetiquetan el apoyo ciudadano con logotipos gubernamentales.

Los anaqueles de los supermercados se vacían, engrosando los bolsillos de empresas monopólicas como Walmart, Homemart, Soriana y Bonafont.

Y los medios electrónicos dominantes, como siempre, le apuestan al espectáculo y a lavar las irresponsabilidades gubernamentales.

Los desastres naturales nunca generan por sí solas la muerte o la destrucción. Siempre hay responsabilidades políticas, institucionales, económicas y legales.

La caridad debe transformarse pronto en organización, en transformación, en un gran movimiento ciudadano.

Aparte de reconstruir las casas y las vidas de los damnificados, también tenemos que rescatar todo el país de los corruptos que han derrumbado desde hace décadas la institucionalidad democrática y el bienestar social.

Frida Sofía nunca existió, pero la enorme esperanza del pueblo mexicano se mantiene incólume.

No sirve de nada abrir el corazón si no abrimos también los ojos.